La Selección femenina de Estados Unidos, con su hinchada de fondo, celebra el primer gol de la final frente a Japón. Foto: Ronald Martinez/Getty Images

La Selección femenina de Estados Unidos, con su hinchada de fondo,
celebra el primer gol de la final frente a Japón. Foto: Ronald
Martinez/Getty Images

Por Marcela Giraldo

Varios festejos se juntaron por estos días en Estados Unidos. Banderas de la comunidad LGBTI se exhibían con orgullo tras la decisión de la Corte Suprema de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, hecho que coincidió con el Día del Orgullo Gay y aumentó la algarabía en varios estados norteamericanos. Días después esos colores se mezclaban con las estrellas y el azul, blanco y rojo para conmemorar un año más de independencia.

El domingo 5, tras los juegos pirotécnicos y una nueva declaración de amor por su patria que incluye vestirse de pies a cabeza con los distintivos de la bandera y saludar a todos con el ‘Happy 4th of July’ las banderas permanecían izadas y las camisetas del ‘equipo de todos’ seguían visibles en las calles. El motivo: la selección femenina de fútbol se enfrentaba a Japón por el título de la Copa Mundial Canadá 2015. Una revancha de la que esperaban salir victoriosos.

Las estadounidenses no han capado semifinal en las seis ediciones previas del Mundial Femenino de la Fifa. En Canadá eliminaron en octavos a Colombia, posteriormente a China y dejaron en el camino a Alemania. Japón por su parte enfrentó a Holanda, Australia e Inglaterra. La final de hace cuatro años se repetía pero una Carli Lloyd recargada no iba a permitir que el destino jugara en su contra. Fue precisamente ella quien comandó el ataque del equipo de barras y estrellas que en 16 minutos de partido iba por encima 4-0 en el marcador.

“¡U-S-A!, ¡U-S-A!” se escuchaba en el estadio BC Place de Vancouver que convocó a 53.341 espectadores, la mayoría hinchas de Estados Unidos, para apoyar a sus mujeres. Al final, un imponente 5-2 alargó la fiesta de celebración de las americanas que levantaron su tercer trofeo en una Copa Mundial.

“Se aprende más de los momentos difíciles”, dijo Lloyd al finalizar el juego. Y es que ser pioneras en el fútbol femenino y no ver recompensado su trabajo luego de sobrepasar varios altibajos no es fácil. Su alegría hoy es inmensa y ver el apoyo que tienen al lado las hace celebrar este título como nunca. La final televisada del partido se convirtió en el juego de fútbol más visto en la historia de Estados Unidos. FOX Sports dijo que la audiencia (superior a 25 millones de televidentes) sobrepasó la de cualquier juego de las recientes finales de la NBA, catalogando al evento como uno de sus cinco más trafiqueros en el año. La cadena dispuso varias de sus señales y un equipo que incluía entre sus comentaristas a Alexi Lalas y otras exjugadoras.

 

Estados Unidos fue la primera selección en ganar el Mundial Femenino de la Fifa (1991) y el primer país en consolidar una liga femenina de fútbol (2000). Sin embargo, solo hasta 2013 los torneos figuran con regularidad luego de dos décadas de desfalcos, falta de patrocinios y poca acogida del público. Ahora la liga la conforman nueve equipos compuestos por jugadoras profesionales en donde todas reciben un sueldo por patear el balón. Cada vez que juega la selección nacional los hash tags #OneNationOneTeam y #SheBelieves inundan las redes y tras el logro en Canadá varias conmemoraciones y desfiles se han hecho en su honor.

En Colombia, ¿qué triunfo celebramos?

Algunas acciones llevan a que uno entienda la frase de Juan Pablo Montoya -que indignó a muchos compatriotas- al decir que se siente orgulloso de ser colombiano pero que no corre por el país. El día que la Corte Suprema de Estados Unidos declaró legales los matrimonios entre personas del mismo sexo, las líneas de tiempo de varias redes sociales se inundaron de mensajes y banderas de la comunidad gay, así no vinieran propiamente de personas LGBTI. Incluso Facebook permitió a través de una app que las fotos de perfil de sus usuarios tuvieran como filtro las franjas de los colores insignia de los homosexuales. Muchos se apropiaron de voces ocultas, porque debemos ser sinceros, en Colombia hay varios que todavía no pueden, (por alguna circunstancia) animarse a revelar su preferencia sexual.

Unos colombianos celebran pero prefieren que los homosexuales ni se tomen de la mano en público; figuras políticas creen que decirle a alguien gay en redes sociales es un insulto y otros siguen asociando este tema a una enfermedad. El último informe de Colombia Diversa reveló que los trans siguen siendo la población a la que más se le violan los derechos, seguido de los gays y las lesbianas, pero para los que sí sienten el asunto, cualquier paso vale. (La deuda con la comunidad LGBTI, http://cerosetenta.uniandes.edu.co/la-deuda-con-la-comunidad-lgbti/)

Volvemos al tema del fútbol pero con el mismo público: los colombianos que celebran las decisiones que promueven la igualdad de derechos. Justo coincidió la realización del Mundial de Fútbol Femenino y la Copa América. Más allá de “sacarle tarjeta amarilla a Caracol” u otros medios por no llevar un equipo de cubrimiento gigante a Canadá en comparación con los recursos para Chile, como ajustició la nota de Pulzo , las mujeres también estaban cumpliendo el papel de representar al país.

Sí, resultó difícil conocer los horarios de los partidos de las ‘Chicas superpoderosas’ o seguirlas en vivo dado que ningún canal nacional emitió los partidos del torneo. James y sus altibajos, la pelea con Neymar y otros hechos desde Chile encabezaban los noticieros y medios. Incluso algunos colombianos residentes en Estados Unidos me preguntaban, “¿en serio la gente solo consume fútbol masculino?”. Ni por la nota un tanto lastimera de Yoreli Rincón en ‘Los Informantes’ se ha logrado que el pueblo ‘tricolor’ futbolero mire y apoye ambas partes. O sí, como el bus preferido de los colombianos es el de la victoria, todos pagaron el pasaje al ganarle a Francia.

Actualidad Panamericana se fajó una nota titulada “Jugadoras de selección femenina suplican a prensa colombiana no enviar corresponsales”  en la que en una supuesta medida para evitar el fenómeno Refisal de Javier Hernández Bonnet, las jugadoras dijeron algo como: “no pararnos bolas es, como dijo el filósofo, apoyarnos un poco”.

A su regreso al país, algunos se sumaron a los fieles y las familias que recibieron a la selección femenina en el aeropuerto cantándoles el himno nacional. Posteriormente en la rueda de prensa y a través de sus cuentas en redes sociales, las jugadoras agradecieron a los colombianos todo el apoyo.

Con los años hemos tenido buenos resultados, con grandes presentaciones en inferiores y esta es la recompensa al trabajo que se viene haciendo hace años. Se ha crecido mucho en apoyo, respaldo y fútbol. Todavía hacen falta cosas, pero estamos en camino”, dijo la capitana del equipo Natalia Gaitán. Y es que, aunque no se pueden negar las acciones que han venido evolucionando y que ratifica el técnico Felipe Taborda cada vez que hace guiños y da agradecimientos a la Federación, la petición sigue siendo la misma: tener una liga profesional de fútbol femenino en el país.

Sin caer en el tono harto de machismo vs feminismo pero siendo conscientes de que puede ser un motivo por el cual aún no hay una completa evolución en igualdad de derechos de género, Gaitán remató con esta frase al ser cuestionada sobre lo que significa ser un referente para las niñas y jóvenes. “Es un orgullo ser referente, es una identidad que queremos lograr. Dejar de lado que las niñas digan ‘quiero ser James’ y que hablen de nosotras”.

Pero si nos encontramos en Twitter con comentarios de este estilo: “El escote de la camiseta de la selección femenina saca el feminista que hay en mí. ¿Qué necesidad?” de @siempreconusted, ahora entiendo el nivel de igualdad con el que celebramos los colombianos.

[Nota aclaratoria] No busco entrar en polémica con Federico Arango, juego fútbol y el tema del escote más que vanidad es por comodidad. ¿O debemos entonces jugar con pantalonetas que cubra las rodillas?

Estoy pensando en enviar una petición a Facebook a ver si cuando juegue la Selección Femenina una app geolocalizada permita agregar a la foto de perfil un balón de fútbol rosado o algo de las ‘Chicas superpoderosas’, vamos a ver.

El gol de Daniela Montoya ante México estuvo nominado al mejor gol del Mundial Femenino Canadá 2015. Algo similar a lo que pasó con James Rodríguez. Desafortunadamente los votos no alcanzaron. Foto: Facebook Oficial Daniela Montoya.

El gol de Daniela Montoya ante México estuvo nominado al mejor gol del
Mundial Femenino Canadá 2015. Algo similar a lo que pasó con James
Rodríguez. Desafortunadamente los votos no alcanzaron. Foto: Facebook
Oficial Daniela Montoya.