Si renuncia Messi, ¿qué nos espera a la gente del montón?

Su cuarta final perdida con Argentina

Su cuarta final perdida con Argentina

Por Álvaro

Si el mejor del mundo decide retirarse de su Selección porque no obtiene resultados, ¿qué nos espera a nosotros?

Parece un remake y con los mismos actores. Igual que en 2015, Chile ganó la Copa América venciendo a Argentina por penales. Y de nuevo, todos los palos cayeron sobre el mejor del mundo. “Se terminó para mí la selección”, dijo Messi, harto e impotente, después de perder la final. El tierrero que levantó el 10 argentino nos tendrá tosiendo a todos por un buen tiempo. Y no es para menos. Es que el mundo del fútbol quedó patas arriba. Pero, analizando el asunto con la calma que no tenemos, ¿por qué renuncia Messi?

Porque es víctima de su talento

Messi carga el peso de ser el mejor del mundo y, tal vez, el mejor de la historia. Con el Barcelona lo ganó todo y se la pasa batiendo récords insólitos. Entonces nos malacostumbró a actuaciones inhumanas, le exigimos más de la cuenta y nada de lo que consiga parece suficiente. De paso, los demás salen impunes. Fíjense como Lucas Biglia erró el penal decisivo ante Chile en la definición del título y hoy nadie lo está puteando.

Porque, después de todo, es argentino

Visto con rabia, Messi demuestra que sí es argentino y por eso se baja del barco en lugar de quedarse y concentrarse en el verdadero objetivo: Rusia 2018. Se sabe que los argentinos son malos perdedores. Que construyen su idiosincrasia en ganar como sea y por eso, cuando pierden, estallan. No saben cómo reaccionar. Y en el caso de Messi, tanto que lo critican porque no parece argentino, y, bueno, resultó serlo más que Borges, la milanesa y el “subte”, juntos.

Si a él no se le da, nosotros estamos jodidos

Si a él no se le da, nosotros estamos jodidos

Porque, después de todo, es humano

Visto con sensatez, el periodismo y los hinchas vivimos adornando a Messi con adjetivos sobrenaturales. Lo hemos elevado a una condición de divinidad y ni siquiera él lo ha podido soportar. Por eso, pese a su genialidad con la pelota, su vitrina de trofeos con la Selección sigue vacía. El mejor de todos perdió la final de la Copa América de 2007, 2015 y 2016, y la final de Brasil 2014. Esa impotencia propia de los humanos lo hace cerrar la puerta desde afuera.

Porque es mejor recibir súplicas que críticas

Lo decía alguien en Twitter y está en lo cierto. Hastiado de tanta presión y de que toda la culpa le caiga encima, es probable que Messi haya renunciado para convertir las críticas en ruegos. Es verdad que necesita de un equipo, que no todo puede hacerlo solo, que siempre se destaca más que sus compañeros, pero a la hora de los penales contra Chile (en 2015 y 2016), los falló y, aunque suene injusto, es parte de la culpa. Y al renunciar, naturalmente, la esquiva.

Porque sus dirigentes son una porquería

Durante décadas, el fútbol argentino estuvo dominado por un personaje siniestro llamado Julio Grondona, que pasó de atender una carnicería a construir un imperio futbolero de corrupción infinita. Don Julio ya murió, pero la ratonera de la Asociación del Fútbol Argentino parece que vivirá por siempre. Messi es víctima de la desorganización y está harto. No por nada hace unos días estalló en Instagram durante la demora en un vuelo. “Que desastre son los de AFA, por Dios”, declaró con rabia.

Porque entiende la repercusión de su renuncia

Cómo será de grande el 10 del Barcelona que nadie está hablando del título de Chile, sino de su derrota y su retiro de la selección. El #Mexit paralizó las rotativas mundiales gracias a su estatus de extraterrestre. Visiblemente fastidiado de la AFA, tal vez su renuncia traiga algún cambio de raíz que ayude a que, en un mediano plazo, todo mejore con su Selección.

Porque no lo merecemos

“Es que no habla”. “Es que parece autista”. “Es que le falta ganar un Mundial”. “Es que no canta el himno”. “Es que apenas hizo 2 goles y 3 pasegoles”. Messi tiene más de 500 goles, la rompe cada tres días, pero aun así, nada de lo que haga es suficiente. Como va todo, no demora en retirarse también del Barcelona y en privarnos de seguir viéndolo jugar porque, claramente, no lo merecemos.

Porque no hay esperanza

Si Messi, el futbolista más increíble de la historia, renuncia porque “no se le da”, ¿qué nos espera a la gente del montón, como usted y como yo? ¿Ponernos un cojín sobre la cara hasta dejar de respirar? ¿Hacer un llamado a la locura? La renuncia de Messi a la gloria de ganar un Mundial nos deja a todos aturdidos, a la deriva y resignados al hecho de que en este mundo no hay esperanza.

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Falcao y los 7 colombianos que buscan grupos de Champions

Foto Getty Images.

Foto Getty Images.

Ocho colombianos jugarán la ronda de clasificación para la fase de grupos de la Champions League. Además de Falcao están Cañas, Alvarez, Obregón, Pardo, Sánchez, Casierra y Quintero.

Road to Cardiff. Pero antes camino a la fase de grupos. El torneo de clubes más importante del mundo comenzó con sigilo el pasado 28 de junio con la primera ronda que se disputó en la periferia del corazón futbolero de Europa: Estonia, Gibraltar, Malta, Islandia, Andorra y Armenia. El himno de la Champions recorrió esos estadios poco conocidos y este martes 12 de julio sonará otra vez con el inicio de la segunda fase en la que hay 34 equipos con dos futbolistas colombianos inscritos.

En esta instancia, jugarán Roger Cañas con Astana de Kazajistán y Jhon Obregón con Vardar de Macedonia. Los dos delanteros tienen 26 años. Esta será la tercera Copa de Cañas que tiene dos goles en 18 partidos.

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Los Arbeloas de la Euro

Aaron Ramsey

Aaron Ramsey, cuando no está jugando fútbol

Por Álvaro

Son muy famosos para ser impopulares, pero muy impopulares para ser famosos

Las barrigas arzobispales de la FIFA lo hicieron de nuevo. Aumentaron los equipos en la Euro (de 24 a 32) para ganar más plata y no les importó un carajo comprometer el nivel del torneo que, antes de esta decisión, era casi perfecto. Sin embargo, como dicen las tías, no hay mal que por bien no venga, y entre los 552 jugadores convocados al torneo hay una creciente cuota de “Arbeloas”. Es decir, futbolistas “Serie-B”, atrayentes por razones distintas a que jueguen bien. Muy famosos para ser impopulares y a la vez muy impopulares para ser famosos.


The one and only, Gábor Kiraly

Los “Arbeloas” no son las grandes figuras (Cristiano, Iniesta, Zlatan), pero tampoco el tercer arquero de Islandia o el volante de marca suplente de Albania. Ellos están ahí, en el medio. Ocultos bajo el brillo de los cracks y de otros futbolistas rendidores, pero sobresaliendo de todos modos, ya sea por graciosos, precarios, subvalorados, sobrevalorados o repartidores de patadas.

Para los freaks del fútbol (como yo, y probablemente como usted), los “Arbeloas” le dan sentido a todo. Son generadores de historias insólitas y reconocerlos siempre entregará un estatus de conocimiento futbolero muy poderoso. En una charla coctelera, por ejemplo, no será lo mismo salir a hablar de Piqué que del goleador de Irlanda del Norte, cuyo nombre terminó siendo usado por el Gobierno para rebautizar al aeropuerto más importante del país. Con el permiso que no me dio el ex lateral del Real Madrid para usar su nombre, éste es el top-10 de “Arbeloas” de la Euro.

10 – Costel Pantilimon (Rumania)

Grande, Pantilimón. Literalmente grande

Grande, Pantilimon. Literalmente grande

El guardameta rumano mide 2.03m y es el futbolista más alto de la Euro. Su estatura ha sido un fetiche para la Premier League, donde adoran a los arqueros gigantes (tal vez por eso odian a David Ospina, que es el más bajito). Equipos como Manchester City, Sunderland y Watford hacen parte de su historial deportivo. Quienes se han subido a una escalera para verlo de frente, dan fe de sus marcados rasgos de gigantismo, con la cumbamba toda desajustada y los arcos superciliares bien pronunciados. Sin embargo, para la Euro 2016 el buen Costel estuvo a la altura, pero de la banca, dejando que las puteadas de la eliminación rumana en primera ronda cayeran sobre su compañero, Ciprian Tatarusanu.

9 – Marek Hamšík (Eslovaquia)

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Eterno subvalorado

Si no es el futbolista más subvalorado del mundo en la actualidad, pega en el palo. Es que el volante eslovaco del Napoli hace de todo. Prácticamente fuma debajo del agua. Tiene gol, marca, entrega, velocidad, pase, pero aun con eso la poca prensa le ha impedido fichar por algún club de primer nivel. No sé cómo, pero el infravalorado Hamšík, que jugó en Bogotá en 2012 en una recocha llamada “Los amigos de Messi”, se las sigue ingeniando para jugar cada vez mejor: un talento con la pelota inversamente proporcional a los cortes de pelo espantosos que se hace.

8 – André-Pierre Gignac (Francia)

gignac

de Marsella a Monterrey

Es el único de los 552 jugadores de la Euro que juega en México. En 2015, el buen delantero francés pasó de Marsella a Tigres de Monterrey a cambio de 10 millones de dólares y hasta jugó una final de Copa Libertadores, pero no deja de ser muy Serie-B que un futbolista europeo de primer nivel y en la curva más alta de su carrera venga a jugar a América cuando la lógica del fútbol es justamente lo opuesto. “El contracultural del gol” lo podríamos apodar.

7 – Marko Arnautović (Austria)

El Zlatan que no fue

Ibrahijajajaja

Dizque el “Zlatan austriaco”. Lo mataron con ese mote, producto de un sutil parecido con el crack sueco que tampoco es tan claro y no va más allá de un corte de pelo parecido y una fonética similar entre apellidos. Con semejante peso encima, el delantero de 27 años del Stoke City no podía pasar de eterna promesa, y no ha defraudado, porque justamente fue uno de los culpables de la eliminación austriaca en primera ronda de la Euro. Sobre su eventual parecido con Ibrahimovic, el pobre Arnautović es claro. “He copiado cosas de él porque lo admiro, pero por favor dejen de hacer esa comparación. Él ha ganado mucho y es capaz de cosas que yo ni me logro imaginar”.

6 – Steve Mandanda (Francia)

Atajando, en los entrenamientos, claro

Atajando, en los entrenamientos, claro

¿Recuerdan a Eduardo Niño? Fue arquero de la selección Colombia por casi una década, pero nunca jugó porque su puesto estaba en el banco, detrás de Higuita. Muy parecido es el caso de Steve Mandanda, portero del Olympique de Marsella y eterno suplente en Francia. Calentó la banca en la Euro de 2008 y 2012 y, como la tercera no fue la vencida, volvió a hacerlo en 2016 como emergente de Hugo Lloris. Víctima de un viejo adagio futbolero que asegura que los arqueros de raza negra tapan mal, el pobre Mandanda tiene 31 años, pero aparenta como 46 en una probable muestra de que, tal vez, la impotencia del banco envejece más que el sufrimiento de la titularidad.

5 – Alen Halilović (Croacia)

¡En tu cara, Sherman Cárdenas!

¡En tu cara, Sherman Cárdenas!

Procedente de “la masía”, la popular academia de formación del Barcelona, Alen Halilović, de 20 años, poco parece un futbolista profesional, porque se ve muchísimo menor. Todavía muy delgadito y con una facha tan inofensiva hasta para integrar una boy-band. Sin embargo, a pesar de su aspecto escolar, casi quinceañero, Halilović tiene tanta clase que ya está en la talentosa selección croata, una de las revelaciones de la primera ronda de la Euro y, graduado como crack, se ha ganado el derecho de acostarse a dormir tarde sin tener que pedirle permiso a los papás.

4 – Kyle Lafferty (Irlanda del Norte)

El delantero aeroportuario

El delantero aeroportuario

Luego de meter 7 goles en la clasificatoria a la Euro, Irlanda del Norte depositó tanto su confianza en el goleador Kyle Lafferty, delantero del Norwich City, que por motivarlo terminaron salándolo. Todo comenzó unas semanas atrás, cuando al Gobierno se le ocurrió rebautizar el aeropuerto de su capital, Belfast, por el sonoro “Kyle Lafferty Belfast City Airport”. Claro, Irlanda del Norte llevaba 30 años sin clasificar a un torneo internacional (México 86, su última vez), pero sigue siendo desproporcionado. Es como pensar que el ElDorado se llamara “Aeropuerto Internacional palomo Usuriaga” en homenaje al hombre que nos regresó a un Mundial después de 28 años. Una locura. Finalmente, el homenaje fue un craso error, porque, ya en la Euro, Lafferty no consiguió ni pegarle al arco contra Polonia, se lesionó contra Ucrania y jugó en un pie contra Alemania.

3 – Aaron Gunnarsson (Islandia)

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Se le para a un volcán

Terminada la fase de grupos de la Euro, el volante de marca islandés ostenta el primer lugar de una estadística que nadie quiere ocupar: mayor cantidad de faltas. Ferviente seguidor de la doctrina “que pase el jugador o el balón, pero no ambos”, este barbado dispensador de patadas que juega para el Cardiff City inglés parece más bien un luchador, pero de los rudos porque de técnico tiene poco y nada. Contra Portugal, en la fase de grupos, Gunnarson golpeó tanto a Cristiano Ronaldo que el goleador del Madrid se le acercó a preguntarle “¿y quién eres tú?”. Pero, habiendo roto el hielo, al final del juego el pega-patadas islandés se le acercó y logró quedarse con su camiseta. Grande.

2 – Aaron Ramsey (Gales)

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¡Buuuu!

No fue sino que Ramsey le anotara a Rusia por la primera ronda de la Euro y ¡pum! se murió mi vida crediticia porque justo me llamaron de Datacrédito a cobrarme por unas tarjetas que reventé el año pasado. Aunque el cuentico está bien gastado, el mediapunta galés del Arsenal se ha vuelto un ícono de la cultura pop porque casi siempre que hace gol se muere un famoso. Paul Walker, David Bowie, Gadafi, Osama Bin Laden, Whitney Houston, Steve Jobs, etc. La lista seguro es tan grande como su empute cuando le indagan sobre el tema. “Es un rumor estúpido. No le encuentro nada divertido”, dijo el aludido recientemente sobre la fastidiosa “maldición” que lo persigue.

1 – Gábor Kiraly (Hungría)

Una leyenda del fútbol, junto a un delantero portugués

Una leyenda del fútbol, junto a un delantero de Portugal

Por escándalo, el portero húngaro es el personaje más demente de toda la Euro. Calvo y adiposo, tiene 40 años y para nada aparenta esa edad porque se ve exageradamente mayor. Su rasgo principal es evidentemente cómico. Ataja con un pantalón bombacho de sudadera gris que al final de cada partido queda todo embarrado producto de sus torpes estiradas. El cuidapalos del impronunciable Szombathelyi de su país, que más parece arquero de un equipo de pensionados, deja en cada partido joyas invaluables, como cuando en Portugal-Hungría trató de despejar el balón, pero antes terminó empujándolo en corto con el otro pie. Gracias por tanto, Király.

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James siempre quiere estar, por eso es el capo de la Selección

James honra la 10. Foto: AFP

James honra la 10. Foto: AFP

El capitán se entregó a fondo en los 90 minutos contra Paraguay pese a que salió lastimado de su hombro en el debut. Aportó gol y respaldo en marca.

Era su momento íntimo. Así lo entendieron sus compañeros y el cuerpo técnico que a la distancia lo contemplaron felices. El crack con las revoluciones al máximo descargó en solitario y de rodillas el último grito de su golazo. La boca llena de festejo para espantar las sombras de una temporada europea traicionera.

Confirmado hasta el último momento como titular, James Rodríguez fue el amo del equipo contra los paraguayos. En los primeros minutos con el rival apretando adelante evitó tocar en corto y acompañó desde atrás a Carlos Bacca para sorprender con dos remates de media distancia por los costados. La defensa aflojó y mucho más seguro de su físico, se animó a tirar un túnel a Amirón cerca del área a los 27 minutos.

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Copa América Centenario: el fútbol, según los gringos

Speechless!

Speechless!

Por Álvaro

La manera en la que EE.UU. ve al fútbol es, cuando menos, insultante y en especial para quienes lo vivimos con la pasión que corresponde.

Jorge Valdano dijo hace tiempo que “el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”. La frase, aunque está bien gastada, no deja de ser buenísima porque le da un lugar sensato, pero todavía solemne al deporte más popular entre los 7 mil millones de individuos que ocupamos el planeta. Todo bien con quienes lo cuestionan porque se volvió un negocio de corruptos, porque uno no debe apropiarse de triunfos ajenos, o porque homogeniza a las masas (motivos más que acertados), pero difícilmente haya una metáfora de vida más consistente y absoluta que el fútbol para explicar la historia y la sociedad en la que vivimos. Ahora bien, hay que decirlo, ninguna de estas licencias ni romanticismos aplican ni poquito para los gringos que, por razones no tan futboleras (léase plata), son anfitriones por estos días de la Copa América Centenario.

Como máxima potencia y piedra angular de las industrias culturales de occidente, los queridos (y odiados) gringos tienen su propia agenda deportiva y, se sabe, que se revuelcan de emoción con el baloncesto, el béisbol y, sobre todo, el fútbol americano, el cual (oh, the irony), se juega con las manos. Por eso al fútbol le dicen “soccer” (una abreviatura británica de “Associated Football” que pasó a ser “Assoccer”) y su importancia está a la altura de la película del perro futbolista que pasan los domingos en Caracol durante el prime-time de las 11 de la mañana. La película, con más secuelas que “Rápido y Furioso”, se llama “Soccer Dog, the movie” y explica perfectamente la trivialidad con la que los gringos ven al fútbol.

En el país del Mariscal de Campo, la cheerleader, la Reina del prom, el nerd, el geek, el callado, el peladito que casca a los compañeros y el resto de estereotipos que nos enseñaron Los Simpson y The Breakfast Club, ser futbolista no es propiamente un éxito. No es “el sueño del pibe” de los argentinos; no es el camino para escapar de la pobreza en Brasil, o de los paramilitares en Colombia. En EE.UU. no se llega a ídolo siendo futbolista. Quienes más se acercan a serlo, de hecho, son las jugadoras de la selección femenina. Hope Solo, Alex Morgan, o años atrás Amy Wambach o Mia Hamm. Y pare de contar. Para un estadounidense, el fútbol es de niñas o, por mucho, de niños. Y, por añadidura, de “Soccer Moms”, una inspiración clave del cine para adultos y que responde a un grupo poblacional de mamás buenonas que acompañan a sus hijos a partidos y entrenamientos, y ocasionalmente dejan la puerta abierta a algún amorío extramatrimonial con el entrenador.

Leonardopromete muchos touchdowns

Leonardo promete muchos touchdowns

Eso sí, toca admitir que los gringos tienen una selección bastante competitiva (Tim Howard, Michael Bradley, Clint Dempsey) y una liga hasta interesante: la MLS (Major League Soccer), de notable crecimiento en los últimos años por contratar jugadorazos veteranos que suben el nivel, caso Andrea Pirlo, David Villa, Steven Gerrard, Raúl, Giovinco o Kaká. Sin embargo, pareciera que los partidos de la MLS se viven con la misma intensidad que en la película del perro futbolista. Cuando un equipo gana, los jugadores celebran, cantan, se abrazan y después se toman fotos muertos de la dicha. Pero el problema es cuando pierden, porque (WTF?) pasa exactamente lo mismo. Como hincha suramericano del fútbol raspador y con hambre, a uno le hierve la sangre ver tanta tibieza. Todo está muy mal cuando (OMG) en el fútbol una victoria y una derrota dan exactamente lo mismo.

El fútbol sin pasión es un programa más de televisión y parece que los gringos así lo sienten, aun cuando la afición ha crecido. No hay una cultura de fútbol, pero pareciera que se están sentando unos nichos, unas raíces. En pubs de Manhattan y Brooklyn no es raro ver a decenas de neo-futboleros tipo hipster bajando pola un domingo por la mañana, mientras ven emocionados algún partido de la Premier League y justifican su afición por el Liverpool, porque en los 80’s los hinchas (LOL) insultaban a Margaret Thatcher. Por ejemplo, gringo que se respete no recuerda que su país organizó un Mundial de fútbol en 1994. Hoy la historia es diferente y pese a que la afición por el fútbol sigue en pañales, parece estar fortaleciéndose. Destaquemos también el caso de los hinchas del Seattle Sounders, que han sido en varias ocasiones los más fieles en todo el continente, por encima de los de River Plate, América de México, Chivas de Guadalajara o Flamengo, con promedios de asistencia que superan los 65 mil espectadores.

A propósito de este nicho en crecimiento, la Copa América Centenario cae como podadora de césped para jubilado de guerra. Seguro habrá espectáculo porque estará Messi, Di María, Alexis Sánchez, Luis Suárez, James, Bacca, Coutinho, Paolo Guerrero, Godín, Vidal, Cavani y hasta Chicharito. Mejor dicho, casi todos los cracks del continente. Y obviamente siempre dará gusto verlos jugar. Pero, sobre todo, es una sabrosísima oportunidad de negocio y se sabe que las almas caritativas de la FIFA estarían dispuestas a agarrar a patadas a la mamá con tal de facturar una platica. Nótese cómo estuvo de blindada la Copa América Centenario que ni el “FIFA-Gate” (que tumbó a Blatter, Platini, Leoz, Bedoya y las vacas más sagradas de la dirigencia) frenó la realización de este aparatoso torneo que se cruza con la Eurocopa y, casi, con los Juegos Olímpicos. Así por encima se espera que el espectáculo veraniego mueva unos 500 millones de dólares y que asistan hasta 2 millones de personas a los 32 partidos del torneo. Y todo esto, para cosechar afición pensando en el Mundial de 2026. ¡Business, papá!

El fútbol en EE.UU. sigue siendo un deporte de Soccer Moms, el gringo promedio aún lo ve con extrema trivialidad, pero las marcas están al acecho de convertir sus crecientes nichos de afición en un asunto masivo. A la espera de saber si su lavado de cerebro mercantil (marketing brainwash) va a surtir efecto, como futbolero y colombiano que soy celebro el debut con victoria de Colombia, justamente ante Estados Unidos. Imperdonable perder contra un equipo que no le dice “fútbol” al fútbol. Con la derrota que tuvimos en 1994 fue más que suficiente.

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Colombia le ganó a la “Copa del Miedo” de 2001

La foto del campeón. Foto: Getty Images.

La foto del campeón. Foto: Getty Images.

Señalada por la inseguridad la edición de ese torneo casi se cancela. Con recelo y la ausencia de Argentina el país la sacó adelante y terminó campeón.

Levantar su propia Copa América; vencer a Chile, Ecuador, Venezela, Perú, Honduras y México, terminar sin goles en contra; celebrar a Víctor Aristizábal como el máximo artillero con seis tantos y ofrendar a Colombia la alegría de ese título, fue lo que menos le costó. Al fin y al cabo estaban Oscar Córdoba, Mario Yepes, Iván Ramiro Córdoba, Fabián Vargas, Giovanni Hernández, Aristizábal dirigidos por Francisco Maturana. Ese equipo era confiable. Resultó un campeón lógico.

Lo difícil vino antes, cuando las otras nueve federaciones de la Conmebol le dieron la espalda por la situación de orden público que se agitó dos meses antes del comienzo del torneo. Explosiones en Bogotá, Medellín y Cali, instalaron el temor de los participantes.

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‘Patrón’ Bermúdez escribe un cuento en Pelota de papel

Foto Getty Images

Bermúdez jugó el Mundial Francia 1998. Foto Getty Images

Ex capitán y multicampeón con Boca, escribió sobre los sueños de un niño futbolista en el libro “Pelota de Papel” que llegará a Colombia en mayo. AS habló con su editor en Argentina.

El fútbol, en una de sus expresiones más básicas se juega con una pelota de papel. Basta arrugarlo para empezar una pared, un túnel, un cabezazo o un remate con destino de gol. También se escribe ahí. Como noticia, como crónica periodística, como cuento. Así lo hicieron jugadores, técnicos, entrenadoras, e ilustradores en el proyecto editorial Pelota de papel, próximo a lanzarse en Argentina.

Es un libro de 24 cuentos editados por los periodistas Juanky Jurado y Ariel Scher firmados por Javier Mascherano, Pablo Aimar, Jorge Sampaoli, Juan Pablo Sorín y Jorge “El Patrón” Bermúdez., entre otros.

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Tres razones por las que Falcao merece estar en los Olímpicos

Foto Colprensa.

Foto Colprensa.

El máximo goleador de la Selección Colombia hizo público su deseo de ir a los Juegos de Río con el equipo de ‘Piscis’ Restrepo. Su liderazgo, lo avala.

La lista de días tachados en el calendario desde aquel 31 de octubre de 2015 terminó el pasado sábado para Falcao García, cuando volvió a estar disponible para jugar con el Chelsea después de una lesión muscular de la que no hay muchos detalles. Esperó en el banco una oportunidad de entrar en la goleada 4-0 ante el colero Aston Villa. Sin embargo, el técnico Guus Hiddink prefirió al brasileño Pato.

“Está regresando de una lesión. Trabajó con nosotros durante 14 días y lo está haciendo bien. Ahora hay una gran competencia por un puesto”, explicó el DT holandés.

Ya recuperado…

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Jorge Mendes: el señor Burns del fútbol

Historia de un mercenario

Historia de un mercenario

Por Álvaro

Desde que este personaje se volvió el agente de jugadores más poderoso del mundo, el fútbol no volvió a ser el mismo. Ahora es mucho peor.

Uno sale a la calle a diario y se encuentra con Jorge Mendes decenas de veces. El tipo tiene un aspecto genérico, una cara común. Parece un mortal más reportado en datacrédito, como usted o como yo. Viste de traje, pero muchas veces sin corbata, a lo Ricardo Darín, como para verse serio y a la vez fresco, bacán, recochero. Y tiene un aire al agente Smith, el de Matrix, aunque mucho más sonriente. Cómo no estarlo, si sólo en 2015 se metió en los bolsillos 85 millones de euros, producto de las impresionantes comisiones que cobró por trastear futbolistas de un equipo a otro.

¿Ubican a Anthony Martial? ¿El morochito sobrevalorado que Manchester United compró esta temporada en 50 millones de euros? Ésa fue la penúltima fechoría de este Señor Burns del fútbol. Y digo penúltima, porque la última la conocemos bien. Mendes fue el culpable del exilio de Jackson Martínez al ultra-competitivo Guangzhou Evergrande de China. A sus 50 años, este agente portugués con aspecto de empleado bancario, hoy en día representa a más de 50 celebridades del fútbol.

Mendes sonríe y Jackson muere por dentro

Mendes sonríe y Jackson muere por dentro

Malo para patear una pelota, pero bueno para los negocios, Mendes dejó el fútbol muy joven, a los 20 años, y se dedicó a administrar lo que le pasó en frente. Videotiendas, supermercados, discotecas. Justamente, echándose unos tragos en uno de sus locales conoció una noche de 1996 a Nuno Espírito Santo, un joven arquero que tiempo después llegó a ser campeón con el Porto, primero de la UEFA y luego de la Champions. Nuno, suplente contra Once Caldas en la Intercontinental de 2004, condujo a Mendes a encontrar su razón de ser en este mundo: taparse en billete representando futbolistas.

El gran golpe de suerte de nuestro bronceado mercenario ocurrió en 2002 cuando, a punta de Power Points y promesas incomprobables, coronó el gran negocio de llevar a Manchester United a un adolescente de cachetes grandes, pronunciado acné y que hacía estragos como extremo izquierdo del Sporting Lisboa. El hecho de haber descubierto a Cristiano Ronaldo comenzó a mitificar a Jorge Mendes como una especie de Rico McPato del management futbolero y le dio reputación suficiente para controlar las hojas de vida de otras celebridades en potencia, como José Mourinho.

Actualmente, bajo la personería jurídica de una empresa llamada “Gestifute”, los tentáculos de esta máquina humana de hacer dinero se han estirado al punto de representar, no sólo a CR7 y Mou, sino a Di María, Diego Costa, De Gea, Marcelo, Otamendi, a un puñado largo de futbolistas jóvenes disfrazados de promesas y, para bien o para mal, a James y a Falcao. La compinchería de Mendes con el espantoso Florentino Pérez le ha permitido manosear al Real Madrid todo lo que ha querido. Tal vez por eso Barcelona domina el fútbol mundial. Porque le cerró la puerta con doble tranca y ningún jugador de su portafolio puede volverse culé.

Llevó a Falcao al Mónaco, donde todos sabemos qué pasó

Llevó a Falcao al Mónaco, donde todos sabemos qué pasó

En los últimos tiempos, la grandilocuencia monetaria de don Jorge se ha hecho imposible de ocultar. En agosto de 2015, su amigo Cristiano Ronaldo quiso tener un detallito con él y, acorde con su conocida sencillez, le regaló por su matrimonio una isla griega de 50 millones de euros. Todo muy exagerado, muy extravagante, muy mafioso. Al respecto, dicen que el que nada debe nada teme. Por eso Mendes (al estilo de un expresidente colombiano que monta a caballo en crocs) ha llegado a exhibirse en lugares públicos con más de 100 escoltas.

La sobria esposa de Mendes

La sobria esposa de don Jorge

Los escrúpulos de don Jorge no están en duda, simplemente porque no los tiene. Es de ésos que no vería problema en apuñalar a su mamá con tal de facturar una platica. Por eso al caradura no se le movió un músculo de la cara para mandar a Falcao al Mónaco o a Jackson a la China. ¿Qué más da pensar en el crecimiento de sus carreras si lo importante es la comisión? En contraste, hay que decirlo, Mendes también fue clave en la llegada de James al Madrid, pero igualmente ha embuchado todo tipo de troncos en equipos menos exuberantes que, de a poquito, le han hecho cobrar fortunas.

Según “Football Leaks”, portal que preocupa a los poderosos del fútbol por revelar las depravadas cifras que mueven, la empresa de Mendes ha percibido hasta la fecha ganancias de 1.1 billones de euros. Una absoluta locura. Eso es más que el producto interno bruto de decenas de países juntos. Sus ingresos actuales no paran de crecer gracias a un nuevo modelo de negocio que, tristemente, sigue desnaturalizando al fútbol. Con la complicidad de dueños de equipos como Mónaco o Valencia, Mendes ahora arma y desbarata equipos completos. En el último año, nuestro súper-agente llevó más de 16 jugadores a ambos clubes, los cuales también se irán en combo si sus patrones lo deciden.

Como si se tratara de una película sobre la Guerra Fría, esta semana se supo que Mendes contrató un grupo de detectives para encontrar al creador de “Football Leaks”, quien denunció que ha recibido ofertas hasta de 650 mil dólares para que deje de filtrar información. Algo tendrán que estar escondiendo Mendes y sus amigos para que anden tan empeñados en silenciar estos informes. Personalmente, no soy partidario de que se revelen montos de salarios o fichajes, pero si se siguen dando a conocer a lo mejor nuestro genérico mercenario cambie su traje elegante por una pijama de rayas que lo aleje del fútbol de una vez por todas.

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Fútbol español: el más aburrido del mundo

Mi cara cuando veo fútbol español

Mi cara cuando veo fútbol español

Por Álvaro

En lugar de patear al arco, Messi cobró su penal deslizando el balón hacia un ladito y, con medio planeta boquiabierto, Luis Suárez convirtió la jugada en gol. Barcelona goleaba 4-1 al Celta de Vigo, pero el partido iba a terminar 6-1 con un derroche tremendo de lujos y exuberancias. Un día antes, Real Madrid había vencido a Athletic Bilbao en un partido discreto para ellos porque, ojo, apenas ganaron 4-2 con doblete incluido de Cristiano. El triunfo del Madrid del sábado y la paliza del Barça del domingo cerraba otra fecha del fútbol más aburrido del mundo. Y digo aburrido porque cada vez que juegan Real Madrid o Barcelona, el resultado es más predecible que el final de una película de Esperanza Gómez.


El súper-penal de Messi

El fútbol español es la peor mentira del Siglo XX, por ahí junto a la Guerra de Irak o Instagram. Es una liga de dos extraterrestres, 3 equipos decentes y otros 15 de gama baja, flojos e absolutamente impotentes cuando tienen que vérselas contra Cristiano o Messi. Por eso el título de Atlético Madrid en 2014 fue tan valioso. Ver a la clase media tomarse el poder le da a uno ilusión para seguir vivo, pero tristemente en el fútbol, como en la vida, la capacidad crediticia del poderoso casi siempre termina imponiéndose.

Muchos creen que el fútbol español es el más importante del mundo, como si tener a los dos mejores futbolistas de nuestra época justificara la mención. Y sí, Messi, Ronaldo o incluso Neymar y Suárez hacen genialidades cada fin de semana, pero es incoherente poner en un pedestal a la liga española con semejante desigualdad que plantan un puñado de cracks sobre una gran mayoría de equipos, que no califican ni para actores de reparto. Sin exagerar, el papel de Levante, Granada, Las Palmas, Sporting, Getafe o Betis es, por mucho, de extras con parlamento.

Habiéndose jugado 24 fechas de la temporada 2015-2016, entre el Barcelona y el Real Madrid han convertido 132 goles, producto de permanentes goleadas. Como el 10-2 del Madrid-Rayo de la fecha 16; o los dos 6-0 de los merengues sobre el Espanyol en las fechas 3 y 22. Por su lado, las goleadas más escandalosas del Barça fueron otro 6-0 sobre Athletic Bilbao y un póker de triunfos 4-0: el último, justamente en su visita al Santiago Bernabéu. En los últimos años, en Liga, Copa del Rey e incluso Champions, se ha vuelto común que el camino de los dos grandes de España se corta cuando se enfrentan entre sí.

La grandeza de Suárez y la pequeñez de los demás

La grandeza de Suárez y la pequeñez de los demás

Pero una cifra en particular me explica este vulgar dominio mejor que cualquier otra. A esta altura de la campaña, Luis Suárez tiene 24 goles anotados (3 más que Ronaldo y 5 más que Benzema). Es decir que él solo ha convertido más goles que equipos enteros como Las Palmas (22), Levante (21), Espanyol (21), Málaga (21) y Betis (18). Lo dicho. Extras con parlamento.

El fútbol español es el más aburrido del mundo así los afectos de la gente hacia sus dos gigantes les distorsione el criterio. Porque esa es otra historia. Uno abre la nevera en medio de la noche y de ahí salen 26 “barras-bravas” de Barcelona y Real Madrid. Claro, son equipos buenísimos y con tremenda rivalidad, pero recordemos que, como hinchas colombianos, lo máximo que podemos sentir hacia ellos es admiración o simpatía. En serio, deprimen mucho los oficinistas que gritan “¡Visca el Barça!” o “¡Hala Madrid!” mientras hacen fila para calentar la coca del almuerzo en el horno microondas de la empresa. Hoy más que nunca, al planeta tierra le sobra gente y especialmente hinchas del Barcelona y el Madrid.

Hincha del Leicester de toda la vida (hace dos meses)

Hincha del Leicester de toda la vida (hace dos meses)

Si me preguntan, creo que el fútbol más emocionante del mundo es el inglés. Está sujeto a debate, pero por espectáculo y competencia se me hace el mejor. Hay cinco equipos grandes y, en esta campaña, uno tan desconocido como el Bournemouth logró darle en la cabeza a Chelsea y Manchester United. De hecho, el modesto Leicester City, que para estas fechas debería estar arañando la permanencia, hoy es líder de la Premier y puede salir campeón. En España, la esperanza de sorprender vuelve a caer sobre Atlético Madrid. El problema es que Messi y sus amigos planean seguir extendiendo el espectacular e histórico dominio del Barcelona. Espectacular e histórico, pero aburrido.

Publicado en Shock

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